Datec llevó adelante en d’INNOVA Accelerate el encuentro “De la Proyección a la Decisión”, que convocó a líderes empresariales de banca, seguros, retail, industria y servicios en torno a una pregunta que hoy atraviesa al sector empresarial boliviano: cómo tomar decisiones de crecimiento y continuidad cuando el escenario económico está en movimiento.

La jornada forma parte de la agenda con la que Datec busca acompañar a las empresas más allá de la infraestructura tecnológica. En esa línea, Cristian Daher, fundador de Datec, presentó ante los asistentes lo que viene en inteligencia artificial aplicada al negocio: ecosistemas de agentes que interactúan con las personas, ecosistemas que interactúan con la data y ecosistemas capaces de intervenir sobre variables comerciales, incluida la definición de precios y su ajuste automático frente a los movimientos del mercado.

El eje de su intervención fue la velocidad de reacción: cómo una empresa puede responder al mercado en tiempos de cambio. En ese marco presentó Andrew, la plataforma de toma de decisiones de Lucy, el ecosistema de inteligencia artificial de Datec. Andrew permite decidir sobre datos en tiempo real, consultarlos en lenguaje natural y hacerlo bajo un marco de gobernanza de datos, una combinación pensada justamente para operar en escenarios de volatilidad.

Con esa premisa, la propuesta del encuentro fue construir respuestas a partir del análisis, la lectura de indicadores y la identificación de trayectorias posibles para el país.

Uno de los principales expositores fue Martín Rapp, director de MasterMinds y analista económico y empresarial, quien planteó la necesidad de cambiar el foco del análisis empresarial: “¿Cómo podemos hacer prospectiva en Bolivia? Esa es la tarea. Dejemos de explicar el PIB del año pasado y la inflación del mes pasado, porque eso es historia. Esa historia ya no es relevante si no empezamos a mirar adelante”.

Desde esa perspectiva, Rapp sostuvo que Bolivia no enfrenta un futuro completamente incierto: hay elementos ya definidos que funcionan como predeterminados —el régimen cambiario, entre ellos— y a partir de ahí corresponde observar las trayectorias posibles que se abren en el camino.

El cierre de su exposición estuvo en la diferencia entre dos palabras que suenan parecidas y no lo son: “Cuando nos adaptamos, hay un cambio en el entorno de negocios y reaccionamos recién después. Cuando nos anticipamos, actuamos cuando vemos señales, antes de que se produzca el cambio. Y por lo tanto somos el líder en el nuevo ciclo, porque tenemos una ventaja sobre los que no lo han hecho”.

El encuentro se desarrolló en d’INNOVA Accelerate, el primer Centro de Experiencia e Innovación Tecnológica de Bolivia, que desde su apertura el 15 de junio de este año ya reunió a más de 500 empresas y 1.600 personas, entre referentes de la banca, los seguros, el retail, la industria, los servicios y otros sectores estratégicos del país. El espacio nació con el propósito de acelerar el crecimiento y la continuidad de las empresas bolivianas, conectando tecnología, información, análisis y visión estratégica en un mismo lugar.

En un escenario donde la incertidumbre obliga a moverse con mayor velocidad, la conclusión de la jornada fue clara: no se trata solamente de predecir qué viene, sino de entender las trayectorias posibles y estar preparados para decidir. Es ahí, según Datec, donde la tecnología deja de ser un gasto y se vuelve una ventaja.